martes, 7 de septiembre de 2010

Firmeza, Utilidad y Belleza.
Entrevista al Arquitecto Daniel Bermúdez.
Revista El Malpensante. 2003

Escrito por: Andrés Mauricio Castro
Opinó: Diego Villa Montoya
Revisó: Ana María Amarillo

Daniel Bermúdez es uno de los arquitectos más importantes actualmente en nuestro país, su obra se caracteriza por su interés en la enseñanza y el aprendizaje, que se refleja en el diseño del edificio de posgrados de la Universidad Jorge Tadeo Lozano y en la Biblioteca Pública el Tintal.

Según Bermúdez, la arquitectura debe ser pensada en quien la va ha utilizar, por lo cual el cliente y el dueño son importantes en el proceso de diseño y construcción del edificio.
El arquitecto es el diseñador no solo de un edificio u objeto arquitectónico, sino también de la ciudad, esta se debe tener en cuenta al momento de proyectar determinado edificio, la forma en que este se articula y se relaciona con la ciudad debe ser tenida en cuenta a la hora de pensar el edificio.

La arquitectura no sale da la nada, no surge por inspiración divina o iluminación, esta es un proceso largo, dispendioso de análisis, trabajo y estudio de las necesidades de las personas que vayan a habitar el edificio o espacio, este trabajo debe ser realizado minuciosamente y pensando siempre en el usuario.
El lugar, las necesidades y el uso son variables que se tienen que utilizar a la hora de pensar el objeto arquitectónico.
Cuando se tenga claro para quienes, que quieren y que necesitan las personas que habitaran el edificio, se puede pensar en la forma y la disposición de los espacios del edificio. Enfrentarse a una hoja en blanco es peligroso si no se tiene claro para quien se piensa.
El dibujo es una herramienta importante para expresar las ideas, para el arquitecto, este es fundamental en el proceso de proyectar un edificio.
Cuando el edificio va a construirse, el arquitecto siempre debe estar atento a este proceso. Es decir no encerrarse en una oficina todo el día sin tener contacto con lo que pasa en la obra, al contrario este debe involucrarse enteramente en el proceso, encaramarse, ensuciarse y hacer algo en la obra, es vital para un arquitecto el conocer a profundidad su trabajo y el quehacer de los demás.

Pero el papel del arquitecto en el diseño del edificio no termina cuando el edificio fue inaugurado, por el contrario se debe estar atento a cualquier novedad, hablar con las personas que lo usan y recorrerlo uno mismo, son acciones que se deberían hacer para saber si se cumplieron las expectativas. Pues si uno quedó satisfecho o no, esas sensaciones y pensamientos pueden ser usados en una próxima obra e implementarlo a ese proyecto.

Para el Arquitecto Bermúdez las escaleras, la luz, la circulación y el confort son importantes para las obras que realizó. Las escaleras son un elemento significativo para la circulación, ¿qué sería de la Opera de Garnier sin sus escalinatas de acceso a la platea?
La luz natural es una de las cualidades que hacen bello a un edificio, el oficio del arquitecto radica en el manejo de esta, mucha luz significa deslumbramiento y calor. El manejo de esta cualidad se refleja en la Biblioteca el Tintal.

En definitiva, la labor de un arquitecto va mucho más allá que el simple hecho de diseñar un edificio, es pensar en quienes lo van a habitar, pensar no solo en el objeto, sino en el entorno en que se va a implantar, y en el hecho que este objeto hace parte de una estructura en la que todos somos parte, la ciudad y el mundo.

Por otra parte el desconocimiento de las personas que yo llamo del común, acerca de todo lo que un arquitecto tiene que pensar y estudiar, es poco comprendido nuestro estudio. El arquitecto bien dice que las personas en nuestro país son ignorantes y no comprenden muchas cosas, pero nosotros como arquitectos también llegamos a ser ignorantes si no tenemos claro el porqué de cada cosa que hacemos, o mejor aún, el para quién. Eso sucede en la vivienda popular, el quién está a un lado y se vuelve más importante el “cuanto”, en todas sus divisiones. Y por otro lado, el donde es un aspecto olvidado, que se empieza a conocer cuando los problemas llegan a lo que ya está construido.
Si esto continúa así, la vivienda de prioridad para los colombianos no sería usada y por lo tanto un fracaso, porque si bien es barata y sirve para vivir en ella, no se adecúa a las personas que la necesitan. La arquitectura debe tener una relación muy fuerte con las personas que la usan, se debe adecuar a sus necesidades y por eso los edificios muy pensados, pueden cambiar de uso como se ha visto en infinidades de ejemplos a nivel mundial. Ahora bien, si el edificio se adecúa a la persona, la persona se acomoda a él y lo hace agradable para poder desarrollar sus actividades rutinarias en los espacios que la arquitectura ofrece.

Por esta razón, la vivienda que ofrecemos debe ser pensada para que resuelva las necesidades de muchas personas, que logren vivir bien en ellas y mejoren la calidad de vida de las mismas. Además como algo muy importante y no un “extra” como es considerado hoy en día, debe estar la parte estética, el ser bonito, porque esto hace que las personas vivan bien y se sientan contentas e identificadas con el lugar en el que viven. Si la arquitectura logra esto, es una arquitectura exitosa.

lunes, 6 de septiembre de 2010

Firmeza, Utilidad, Belleza

Redactó Inés Yupanqui
Revisó Flavio Suárez
Opinó Sarah Medina


Acerca de “Firmeza, utilidad y belleza”
Ya el título del artículo presenta una introducción directa a la temática del artículo que surge a continuación, pues se trata de la síntesis de arquitectura para Daniel Bermúdez. A lo largo de la entrevista el arquitecto se muestra desde su oficio como diseñador, como residente de obra, como docente y expone su postura acerca de cada aspecto.
El arquitecto parte de la definición de arquitectura como la aparición simultánea de lo estético, lo técnico y lo social, especificando que el arquitecto es un proveedor de belleza y por lo tanto de confort, y que esto es el resultado del proceso de proyectar.
A continuación se pasa a discutir acerca del sujeto para el cual se proyecta, que puede ser el cliente, el usuario, la ciudad u otro sector. Para Daniel Bermúdez, la arquitectura se encarga de crear espacios necesarios para el usuario. Por lo tanto, el cliente es el usuario, y para generar una arquitectura adecuada, éste personaje debe ser estudiado a precisión. En éste sentido es necesario trascender las indicaciones entregadas al comenzar el diseño. Se debe plantear un problema relacionado con el uso de la edificación y no específicamente con el programa a desarrollar.
Dentro del proceso de proyectar el arquitecto afirma que el momento de dibujar llega cuando se ha logrado un acercamiento concreto al problema y a un planteamiento que parte del conocimiento del tema. El boceto es una manera de continuar la creación, no es una manera de mostrar unos trazos vagos ni de representar únicamente el resultado final. Una serie de dibujos, cada uno independiente del otro, son los pasos que permiten la evolución del proyecto, son la manera de pensar el objeto arquitectónico.
Para poder llegar al punto de dibujo, es importante tener un conocimiento exacto acerca del lugar de implantación y del usuario que va a recorrer y vivir el espacio a todas horas.
Dentro de los temas que predominan en sus proyectos, Daniel Bermúdez menciona la circulación, la protección de las fachadas, el confort y la luz. En relación con el último tema vuelve al concepto de belleza, pues la luz natural y el juego de sombras permiten generar la sensación de confort en el espacio, independientemente de su uso.
A continuación se refiere a la circulación, planteando que los espacios de recorrido dentro de una edificación se pueden comparar con los de la ciudad. La circulación no es un espacio residual dentro del proyecto, sino toda una hazaña que debe tener el protagonismo y recuperar su importancia.
Además de generar una arquitectura que cumpla con las condiciones de confort, el arquitecto debe pensar en una arquitectura clara que sea contundente en la lectura que ofrece al usuario.
Por último Bermúdez toca el tema de la docencia. Según él, el estudiante debe saber que detrás del proyecto hay un discurso elaborado conscientemente a partir del estudio y conocimiento del lugar de implantación y que tal conocimiento surge, entre otros a partir del análisis y del recorrido de la ciudad. Es la urbe y las arquitecturas que dentro de ella aparecen las que enseñan al estudiante.

Tras haber leído la entrevista, cabe concluir que hay una serie de temas o de aspectos que deben estar incluidos dentro de los proyectos independientemente de su escala. Bermúdez habla de equipamientos de escala metropolitana de carácter educacional o cultural, pero los conceptos de belleza, firmeza y utilidad, así como la simultaneidad de lo estético, lo social y lo técnico deben ser parte del proyecto de vivienda popular en Bucaramanga. Es esencial hacer un estudio de las personas que residen en el lugar, así como del terreno y de las preexistencias construidas y presentes en las dinámicas sociales. Se crea para la población, no para la alcaldía o el concurso. En relación con los concursos y bienales Bermúdez hace una crítica a la manera en que se juzgan los proyectos. Afirma que los resultados resultan inexplicables y critica además la postura de la sociedad frente a la arquitectura. Según el arquitecto, lo construido afecta a todos de alguna manera u otra. El INVISBU parece no tener ninguna conciencia acerca de éste hecho. Tampoco parece seguir ningunos pasos que lleven a un proyecto coherente. Ha dejado a un lado al lugar y a la población. De esta manera la entrevista es un llamado a ver este tipo de inconsistencias en proyectos en todos los tamaños y de todo tipo de usos.