Firmeza, Utilidad y Belleza.
Entrevista al Arquitecto Daniel Bermúdez.
Revista El Malpensante. 2003
Escrito por: Andrés Mauricio Castro
Opinó: Diego Villa Montoya
Revisó: Ana María Amarillo
Daniel Bermúdez es uno de los arquitectos más importantes actualmente en nuestro país, su obra se caracteriza por su interés en la enseñanza y el aprendizaje, que se refleja en el diseño del edificio de posgrados de la Universidad Jorge Tadeo Lozano y en la Biblioteca Pública el Tintal.
Según Bermúdez, la arquitectura debe ser pensada en quien la va ha utilizar, por lo cual el cliente y el dueño son importantes en el proceso de diseño y construcción del edificio.
El arquitecto es el diseñador no solo de un edificio u objeto arquitectónico, sino también de la ciudad, esta se debe tener en cuenta al momento de proyectar determinado edificio, la forma en que este se articula y se relaciona con la ciudad debe ser tenida en cuenta a la hora de pensar el edificio.
La arquitectura no sale da la nada, no surge por inspiración divina o iluminación, esta es un proceso largo, dispendioso de análisis, trabajo y estudio de las necesidades de las personas que vayan a habitar el edificio o espacio, este trabajo debe ser realizado minuciosamente y pensando siempre en el usuario.
El lugar, las necesidades y el uso son variables que se tienen que utilizar a la hora de pensar el objeto arquitectónico.
Cuando se tenga claro para quienes, que quieren y que necesitan las personas que habitaran el edificio, se puede pensar en la forma y la disposición de los espacios del edificio. Enfrentarse a una hoja en blanco es peligroso si no se tiene claro para quien se piensa.
El dibujo es una herramienta importante para expresar las ideas, para el arquitecto, este es fundamental en el proceso de proyectar un edificio.
Cuando el edificio va a construirse, el arquitecto siempre debe estar atento a este proceso. Es decir no encerrarse en una oficina todo el día sin tener contacto con lo que pasa en la obra, al contrario este debe involucrarse enteramente en el proceso, encaramarse, ensuciarse y hacer algo en la obra, es vital para un arquitecto el conocer a profundidad su trabajo y el quehacer de los demás.
Pero el papel del arquitecto en el diseño del edificio no termina cuando el edificio fue inaugurado, por el contrario se debe estar atento a cualquier novedad, hablar con las personas que lo usan y recorrerlo uno mismo, son acciones que se deberían hacer para saber si se cumplieron las expectativas. Pues si uno quedó satisfecho o no, esas sensaciones y pensamientos pueden ser usados en una próxima obra e implementarlo a ese proyecto.
Para el Arquitecto Bermúdez las escaleras, la luz, la circulación y el confort son importantes para las obras que realizó. Las escaleras son un elemento significativo para la circulación, ¿qué sería de la Opera de Garnier sin sus escalinatas de acceso a la platea?
La luz natural es una de las cualidades que hacen bello a un edificio, el oficio del arquitecto radica en el manejo de esta, mucha luz significa deslumbramiento y calor. El manejo de esta cualidad se refleja en la Biblioteca el Tintal.
En definitiva, la labor de un arquitecto va mucho más allá que el simple hecho de diseñar un edificio, es pensar en quienes lo van a habitar, pensar no solo en el objeto, sino en el entorno en que se va a implantar, y en el hecho que este objeto hace parte de una estructura en la que todos somos parte, la ciudad y el mundo.
Por otra parte el desconocimiento de las personas que yo llamo del común, acerca de todo lo que un arquitecto tiene que pensar y estudiar, es poco comprendido nuestro estudio. El arquitecto bien dice que las personas en nuestro país son ignorantes y no comprenden muchas cosas, pero nosotros como arquitectos también llegamos a ser ignorantes si no tenemos claro el porqué de cada cosa que hacemos, o mejor aún, el para quién. Eso sucede en la vivienda popular, el quién está a un lado y se vuelve más importante el “cuanto”, en todas sus divisiones. Y por otro lado, el donde es un aspecto olvidado, que se empieza a conocer cuando los problemas llegan a lo que ya está construido.
Si esto continúa así, la vivienda de prioridad para los colombianos no sería usada y por lo tanto un fracaso, porque si bien es barata y sirve para vivir en ella, no se adecúa a las personas que la necesitan. La arquitectura debe tener una relación muy fuerte con las personas que la usan, se debe adecuar a sus necesidades y por eso los edificios muy pensados, pueden cambiar de uso como se ha visto en infinidades de ejemplos a nivel mundial. Ahora bien, si el edificio se adecúa a la persona, la persona se acomoda a él y lo hace agradable para poder desarrollar sus actividades rutinarias en los espacios que la arquitectura ofrece.
Por esta razón, la vivienda que ofrecemos debe ser pensada para que resuelva las necesidades de muchas personas, que logren vivir bien en ellas y mejoren la calidad de vida de las mismas. Además como algo muy importante y no un “extra” como es considerado hoy en día, debe estar la parte estética, el ser bonito, porque esto hace que las personas vivan bien y se sientan contentas e identificadas con el lugar en el que viven. Si la arquitectura logra esto, es una arquitectura exitosa.
Estética del Hábitat y la Vivienda Popular - Proyecto de Arquitectura en Vivienda - NFF Arquitectura. La Asignatura estudia temas que involucran la Estética Popular y la participación comunitaria en relación con la vivienda.
martes, 7 de septiembre de 2010
lunes, 6 de septiembre de 2010
Firmeza, Utilidad, Belleza
Redactó Inés Yupanqui
Revisó Flavio Suárez
Opinó Sarah Medina
Acerca de “Firmeza, utilidad y belleza”
Ya el título del artículo presenta una introducción directa a la temática del artículo que surge a continuación, pues se trata de la síntesis de arquitectura para Daniel Bermúdez. A lo largo de la entrevista el arquitecto se muestra desde su oficio como diseñador, como residente de obra, como docente y expone su postura acerca de cada aspecto.
El arquitecto parte de la definición de arquitectura como la aparición simultánea de lo estético, lo técnico y lo social, especificando que el arquitecto es un proveedor de belleza y por lo tanto de confort, y que esto es el resultado del proceso de proyectar.
A continuación se pasa a discutir acerca del sujeto para el cual se proyecta, que puede ser el cliente, el usuario, la ciudad u otro sector. Para Daniel Bermúdez, la arquitectura se encarga de crear espacios necesarios para el usuario. Por lo tanto, el cliente es el usuario, y para generar una arquitectura adecuada, éste personaje debe ser estudiado a precisión. En éste sentido es necesario trascender las indicaciones entregadas al comenzar el diseño. Se debe plantear un problema relacionado con el uso de la edificación y no específicamente con el programa a desarrollar.
Dentro del proceso de proyectar el arquitecto afirma que el momento de dibujar llega cuando se ha logrado un acercamiento concreto al problema y a un planteamiento que parte del conocimiento del tema. El boceto es una manera de continuar la creación, no es una manera de mostrar unos trazos vagos ni de representar únicamente el resultado final. Una serie de dibujos, cada uno independiente del otro, son los pasos que permiten la evolución del proyecto, son la manera de pensar el objeto arquitectónico.
Para poder llegar al punto de dibujo, es importante tener un conocimiento exacto acerca del lugar de implantación y del usuario que va a recorrer y vivir el espacio a todas horas.
Dentro de los temas que predominan en sus proyectos, Daniel Bermúdez menciona la circulación, la protección de las fachadas, el confort y la luz. En relación con el último tema vuelve al concepto de belleza, pues la luz natural y el juego de sombras permiten generar la sensación de confort en el espacio, independientemente de su uso.
A continuación se refiere a la circulación, planteando que los espacios de recorrido dentro de una edificación se pueden comparar con los de la ciudad. La circulación no es un espacio residual dentro del proyecto, sino toda una hazaña que debe tener el protagonismo y recuperar su importancia.
Además de generar una arquitectura que cumpla con las condiciones de confort, el arquitecto debe pensar en una arquitectura clara que sea contundente en la lectura que ofrece al usuario.
Por último Bermúdez toca el tema de la docencia. Según él, el estudiante debe saber que detrás del proyecto hay un discurso elaborado conscientemente a partir del estudio y conocimiento del lugar de implantación y que tal conocimiento surge, entre otros a partir del análisis y del recorrido de la ciudad. Es la urbe y las arquitecturas que dentro de ella aparecen las que enseñan al estudiante.
Tras haber leído la entrevista, cabe concluir que hay una serie de temas o de aspectos que deben estar incluidos dentro de los proyectos independientemente de su escala. Bermúdez habla de equipamientos de escala metropolitana de carácter educacional o cultural, pero los conceptos de belleza, firmeza y utilidad, así como la simultaneidad de lo estético, lo social y lo técnico deben ser parte del proyecto de vivienda popular en Bucaramanga. Es esencial hacer un estudio de las personas que residen en el lugar, así como del terreno y de las preexistencias construidas y presentes en las dinámicas sociales. Se crea para la población, no para la alcaldía o el concurso. En relación con los concursos y bienales Bermúdez hace una crítica a la manera en que se juzgan los proyectos. Afirma que los resultados resultan inexplicables y critica además la postura de la sociedad frente a la arquitectura. Según el arquitecto, lo construido afecta a todos de alguna manera u otra. El INVISBU parece no tener ninguna conciencia acerca de éste hecho. Tampoco parece seguir ningunos pasos que lleven a un proyecto coherente. Ha dejado a un lado al lugar y a la población. De esta manera la entrevista es un llamado a ver este tipo de inconsistencias en proyectos en todos los tamaños y de todo tipo de usos.
Revisó Flavio Suárez
Opinó Sarah Medina
Acerca de “Firmeza, utilidad y belleza”
Ya el título del artículo presenta una introducción directa a la temática del artículo que surge a continuación, pues se trata de la síntesis de arquitectura para Daniel Bermúdez. A lo largo de la entrevista el arquitecto se muestra desde su oficio como diseñador, como residente de obra, como docente y expone su postura acerca de cada aspecto.
El arquitecto parte de la definición de arquitectura como la aparición simultánea de lo estético, lo técnico y lo social, especificando que el arquitecto es un proveedor de belleza y por lo tanto de confort, y que esto es el resultado del proceso de proyectar.
A continuación se pasa a discutir acerca del sujeto para el cual se proyecta, que puede ser el cliente, el usuario, la ciudad u otro sector. Para Daniel Bermúdez, la arquitectura se encarga de crear espacios necesarios para el usuario. Por lo tanto, el cliente es el usuario, y para generar una arquitectura adecuada, éste personaje debe ser estudiado a precisión. En éste sentido es necesario trascender las indicaciones entregadas al comenzar el diseño. Se debe plantear un problema relacionado con el uso de la edificación y no específicamente con el programa a desarrollar.
Dentro del proceso de proyectar el arquitecto afirma que el momento de dibujar llega cuando se ha logrado un acercamiento concreto al problema y a un planteamiento que parte del conocimiento del tema. El boceto es una manera de continuar la creación, no es una manera de mostrar unos trazos vagos ni de representar únicamente el resultado final. Una serie de dibujos, cada uno independiente del otro, son los pasos que permiten la evolución del proyecto, son la manera de pensar el objeto arquitectónico.
Para poder llegar al punto de dibujo, es importante tener un conocimiento exacto acerca del lugar de implantación y del usuario que va a recorrer y vivir el espacio a todas horas.
Dentro de los temas que predominan en sus proyectos, Daniel Bermúdez menciona la circulación, la protección de las fachadas, el confort y la luz. En relación con el último tema vuelve al concepto de belleza, pues la luz natural y el juego de sombras permiten generar la sensación de confort en el espacio, independientemente de su uso.
A continuación se refiere a la circulación, planteando que los espacios de recorrido dentro de una edificación se pueden comparar con los de la ciudad. La circulación no es un espacio residual dentro del proyecto, sino toda una hazaña que debe tener el protagonismo y recuperar su importancia.
Además de generar una arquitectura que cumpla con las condiciones de confort, el arquitecto debe pensar en una arquitectura clara que sea contundente en la lectura que ofrece al usuario.
Por último Bermúdez toca el tema de la docencia. Según él, el estudiante debe saber que detrás del proyecto hay un discurso elaborado conscientemente a partir del estudio y conocimiento del lugar de implantación y que tal conocimiento surge, entre otros a partir del análisis y del recorrido de la ciudad. Es la urbe y las arquitecturas que dentro de ella aparecen las que enseñan al estudiante.
Tras haber leído la entrevista, cabe concluir que hay una serie de temas o de aspectos que deben estar incluidos dentro de los proyectos independientemente de su escala. Bermúdez habla de equipamientos de escala metropolitana de carácter educacional o cultural, pero los conceptos de belleza, firmeza y utilidad, así como la simultaneidad de lo estético, lo social y lo técnico deben ser parte del proyecto de vivienda popular en Bucaramanga. Es esencial hacer un estudio de las personas que residen en el lugar, así como del terreno y de las preexistencias construidas y presentes en las dinámicas sociales. Se crea para la población, no para la alcaldía o el concurso. En relación con los concursos y bienales Bermúdez hace una crítica a la manera en que se juzgan los proyectos. Afirma que los resultados resultan inexplicables y critica además la postura de la sociedad frente a la arquitectura. Según el arquitecto, lo construido afecta a todos de alguna manera u otra. El INVISBU parece no tener ninguna conciencia acerca de éste hecho. Tampoco parece seguir ningunos pasos que lleven a un proyecto coherente. Ha dejado a un lado al lugar y a la población. De esta manera la entrevista es un llamado a ver este tipo de inconsistencias en proyectos en todos los tamaños y de todo tipo de usos.
martes, 24 de agosto de 2010
LO POPULAR, UN ESTIGMA
Realizado por: Ana María Amarillo A.
Opinó: Andrés Mauricio Castro L.
Revisó: Diego Villa Montoya.
Esta lectura habla principalmente de lo popular y de cómo este concepto se involucra con la modernidad además de formar parte del carácter de nuestras sociedades ya sea rural o urbana. Inicialmente el texto se remonta a finales del siglo XIX y principios del siglo XX en Colombia, donde se pretendía el desarrollo exclusivo de las culturas elites olvidando de una forma radical a las poblaciones indígenas y campesinas. Por consiguiente a esta población no le queda otra opción que invadir la ciudad sin ningún tipo de control por parte del estado, evidenciándose en las ciudades un desorden en la estructura urbana. Este es el caso de Bogotá después de la los disturbios del 9 de Abril de 1948, se decidió rehabilitar la ciudad mediante la construcción de nuevos hoteles, avenidas y la constitución de un aeropuerto; olvidando por completo el déficit de vivienda en cuanto a la población desplazada, la cual empezó a ubicarse en las periferias de la ciudad y ciertos sectores del centro sin ningún tipo de control y de forma ilegal. De esta forma nacen ciertos barrios populares en la ciudad los cuales deben luchar por si mismos para prevalecer en la historia. Por otro lado el asentamiento de estos nuevos barrios no viene solo, pues con este viene toda una forma de habitar muy diferente a la de los sectores privados que marca una cultura que aunque fue establecida de forma ilegal hace parte de la cultura del país.
Otro punto interesante de la lectura es cuando se habla de las formas de vivir la ciudad. Por una parte está la forma pasiva y contemplativa de la gente de clase media y alta, la cual no tiene que luchar por obtener un territorio donde habitar y por otra parte esta la forma de hacer de un territorio un espacio lleno de posibilidades y de vida. Este es el caso del asentamiento popular, construido como una artesanía: por los mismos habitantes, paulatinamente y con la ayuda de todos los vecinos. Es esta la forma de habitar la ciudad que crea identidad en la gente, pues su vivienda no es una vivienda construida en serie como la de los demás, sino que va adquiriendo un significado muy especial para ellos donde se evidencia sus tradiciones y cultura. Por otro lado es muy importante el significado que adquieren los vecinos para ellos, pues además de colaborar en la construcción de sus viviendas, siempre se habla de una vida en comunidad. Igualmente a pesar de que no son estéticamente agradables, estas viviendas se caracterizan por ser mucho más vitales y humanas. Por otra parte son más amplias y por lo tanto más habitables que las viviendas de interés social que cuentan con pequeñas áreas que dificultan las funciones de una vivienda normal. Este factor se da principalmente porque la vivienda popular es de carácter progresivo lo que indica que se adecua y transforma conforme cambien las necesidades de los habitantes. Como se dijo anteriormente las redes sociales son muy importantes para ellos, lo cual justifica la progresividad de estas viviendas, al querer albergar todos los parientes de una misma familia en una sola vivienda.
Sin embargo este tipo de población cuenta con un altísimo desequilibrio social en relación con los demás ciudadanos. Pues a esta población no se le asegura la satisfacción de sus necesidades básicas como lo son la adquisición de un empleo estable, la alimentación, educación, salud y vivienda entre otros. Lo que conlleva a que ellos mismos busquen la forma de sobrevivir, aunque estas formas resutan ser poco ortodoxas.
Se puede concluir que la autoconstrucción de una vivienda y el luchar día a día por sobrevivir en una ciudad son los principales determinantes para que la población exprese una necesidad de pertenencia que se ve reflejada en un enlazamiento tan estrecho con su territorio.
La lectura trata temas fundamentales sobre la forma de habitar de la mayoría de la población en nuestro continente, la cual no tuvo un desarrollo adecuado hacia lo que las elites hacían, o sea una transformación hacia la modernidad. Este paso en algunos casos no se dio, o no como se esperaba, porque para que una sociedad llegue a la modernidad debe hacerlo por sí misma y no por imposición de unos cuantos poderosos, es por eso que el pueblo en general conserva aun algunos rasgos de sus antepasados, sobre todo en la forma de identificarse con el territorio que ocupan y la importancia que tiene para ellos ese lugar, en cambio la parte de la sociedad que supuestamente es moderna, trata de igualar unos modelos extranjeros de asentamiento en el territorio sin importarles este mismo.
Hay algo muy interesante dentro de los términos que utiliza el autor, y es el referido a artesanía. En el texto anterior nos encontrábamos con los efectos de la modernización de las ciudades y el desplazamiento que ejercía a las artesanías y opinábamos que en muchos casos, se mezclan las dos formas de trabajo, la artesanal y la industrializada. No hay mejor ejemplo que el expuesto en el resumen con la vivienda producida en serie y la que está hecha por el mismo dueño, los vecinos, la familia y en fin, todos los que allí pudiesen colaborar. Incluso es interesante cuando la vivienda en serie, deja de ser igual a las demás con alguna pintura en la fachada, las rejas, o en fin cualquiera de los “engalles” o en algunos casos, las mejoras espaciales y volumétricas que se les hace. En algunas partes del mundo, cualquiera de estas “mejoras” podría ser considerado como un motivo de escándalo y hasta de rechazo social, pero es tan común encontrarlo en nuestras ciudades, que nos reafirma que aunque existe la industria, somos un país de manualidades, de artesanías y artesanos.
Realizado por: Ana María Amarillo A.
Opinó: Andrés Mauricio Castro L.
Revisó: Diego Villa Montoya.
Esta lectura habla principalmente de lo popular y de cómo este concepto se involucra con la modernidad además de formar parte del carácter de nuestras sociedades ya sea rural o urbana. Inicialmente el texto se remonta a finales del siglo XIX y principios del siglo XX en Colombia, donde se pretendía el desarrollo exclusivo de las culturas elites olvidando de una forma radical a las poblaciones indígenas y campesinas. Por consiguiente a esta población no le queda otra opción que invadir la ciudad sin ningún tipo de control por parte del estado, evidenciándose en las ciudades un desorden en la estructura urbana. Este es el caso de Bogotá después de la los disturbios del 9 de Abril de 1948, se decidió rehabilitar la ciudad mediante la construcción de nuevos hoteles, avenidas y la constitución de un aeropuerto; olvidando por completo el déficit de vivienda en cuanto a la población desplazada, la cual empezó a ubicarse en las periferias de la ciudad y ciertos sectores del centro sin ningún tipo de control y de forma ilegal. De esta forma nacen ciertos barrios populares en la ciudad los cuales deben luchar por si mismos para prevalecer en la historia. Por otro lado el asentamiento de estos nuevos barrios no viene solo, pues con este viene toda una forma de habitar muy diferente a la de los sectores privados que marca una cultura que aunque fue establecida de forma ilegal hace parte de la cultura del país.
Otro punto interesante de la lectura es cuando se habla de las formas de vivir la ciudad. Por una parte está la forma pasiva y contemplativa de la gente de clase media y alta, la cual no tiene que luchar por obtener un territorio donde habitar y por otra parte esta la forma de hacer de un territorio un espacio lleno de posibilidades y de vida. Este es el caso del asentamiento popular, construido como una artesanía: por los mismos habitantes, paulatinamente y con la ayuda de todos los vecinos. Es esta la forma de habitar la ciudad que crea identidad en la gente, pues su vivienda no es una vivienda construida en serie como la de los demás, sino que va adquiriendo un significado muy especial para ellos donde se evidencia sus tradiciones y cultura. Por otro lado es muy importante el significado que adquieren los vecinos para ellos, pues además de colaborar en la construcción de sus viviendas, siempre se habla de una vida en comunidad. Igualmente a pesar de que no son estéticamente agradables, estas viviendas se caracterizan por ser mucho más vitales y humanas. Por otra parte son más amplias y por lo tanto más habitables que las viviendas de interés social que cuentan con pequeñas áreas que dificultan las funciones de una vivienda normal. Este factor se da principalmente porque la vivienda popular es de carácter progresivo lo que indica que se adecua y transforma conforme cambien las necesidades de los habitantes. Como se dijo anteriormente las redes sociales son muy importantes para ellos, lo cual justifica la progresividad de estas viviendas, al querer albergar todos los parientes de una misma familia en una sola vivienda.
Sin embargo este tipo de población cuenta con un altísimo desequilibrio social en relación con los demás ciudadanos. Pues a esta población no se le asegura la satisfacción de sus necesidades básicas como lo son la adquisición de un empleo estable, la alimentación, educación, salud y vivienda entre otros. Lo que conlleva a que ellos mismos busquen la forma de sobrevivir, aunque estas formas resutan ser poco ortodoxas.
Se puede concluir que la autoconstrucción de una vivienda y el luchar día a día por sobrevivir en una ciudad son los principales determinantes para que la población exprese una necesidad de pertenencia que se ve reflejada en un enlazamiento tan estrecho con su territorio.
La lectura trata temas fundamentales sobre la forma de habitar de la mayoría de la población en nuestro continente, la cual no tuvo un desarrollo adecuado hacia lo que las elites hacían, o sea una transformación hacia la modernidad. Este paso en algunos casos no se dio, o no como se esperaba, porque para que una sociedad llegue a la modernidad debe hacerlo por sí misma y no por imposición de unos cuantos poderosos, es por eso que el pueblo en general conserva aun algunos rasgos de sus antepasados, sobre todo en la forma de identificarse con el territorio que ocupan y la importancia que tiene para ellos ese lugar, en cambio la parte de la sociedad que supuestamente es moderna, trata de igualar unos modelos extranjeros de asentamiento en el territorio sin importarles este mismo.
Hay algo muy interesante dentro de los términos que utiliza el autor, y es el referido a artesanía. En el texto anterior nos encontrábamos con los efectos de la modernización de las ciudades y el desplazamiento que ejercía a las artesanías y opinábamos que en muchos casos, se mezclan las dos formas de trabajo, la artesanal y la industrializada. No hay mejor ejemplo que el expuesto en el resumen con la vivienda producida en serie y la que está hecha por el mismo dueño, los vecinos, la familia y en fin, todos los que allí pudiesen colaborar. Incluso es interesante cuando la vivienda en serie, deja de ser igual a las demás con alguna pintura en la fachada, las rejas, o en fin cualquiera de los “engalles” o en algunos casos, las mejoras espaciales y volumétricas que se les hace. En algunas partes del mundo, cualquiera de estas “mejoras” podría ser considerado como un motivo de escándalo y hasta de rechazo social, pero es tan común encontrarlo en nuestras ciudades, que nos reafirma que aunque existe la industria, somos un país de manualidades, de artesanías y artesanos.
domingo, 22 de agosto de 2010
Lectura # 3
Redactó: Flavio Suárez
Revisó: Sarah Medina
Opinó: Inés Yupanqui
Acerca de “Lo Popular, un Estigma”
El texto es una aproximación a la aparición y al desarrollo de la vivienda popular como parte de las ciudades, así como una explicación de su importancia con respecto a la concepción futura de las urbes.
Como se plantea en el texto anterior, el proceso de modernización llevó a una migración de la población rural (campesina e indígena) a las ciudades en busca de oportunidades de trabajo y de mejora económica. Al llegar a la urbe, esta población se encontró con un fenómeno de modernidad excluyente en el que no estaba prevista su participación, entre otras razones, por su condición económica.
Debido a una falta de políticas y de propuestas con respecto al desplazamiento de una gran cantidad de personas, estas comenzaron a apropiarse de algunas zonas de manera informal, conservando allí las costumbres y tradiciones populares.
Entre los años de 1948 y 1957 se concibió una serie de proyectos con los cuales se pretendía recuperar la ciudad tras el 9 de abril y generar al mismo tiempo una imagen de ciudad moderna. Esto atrajo más población en búsqueda de empleo, la cual fue creando vivienda y sectores periféricos o “subnormales”. Estos barrios no pasaron a suplir únicamente la necesidad de vivienda, pues por medio de ellos se mantuvieron redes sociales y toda una cultura popular, incluyendo la tradición oral y creencias.
Con la formulación de la constitución de 1991 se dejó de omitir el tema de la vivienda popular a través del desarrollo de políticas y programas que buscaban incluir a los sectores menos favorecidos dentro del conjunto nacional. A pesar del cambio, el marco resultó insuficiente y la implementación inadecuada llevó a un desequilibrio social considerable. En medio de los cambios de administraciones y de planes de desarrollo se han emprendido iniciativas de legalización y de subsidio.
A pesar de las dificultades, la vivienda popular sigue en desarrollo, lo cual fomenta y se debe a la necesidad de pertenencia a un territorio propio, supliendo el deseo de sedentarismo y permitiendo la consolidación de redes de apoyo y solidaridad. En muchos casos el sector informal ofrece mejores condiciones espaciales, económicas y sociales que el sector formal.
Según el texto “Lo Popular, un Estigma”, se debe aceptar el desarrollo informal y popular como una manera válida de generar ciudad, así no concuerde con los parámetros estéticos establecidos por el sector formal. A partir de este fenómeno es posible obtener ideas y patrones para concebir la ciudad dejando atrás jerarquías y modelos tradicionales.
Las piezas urbanas que han surgido a partir de la apropiación popular tienen un papel decisivo en la imagen de la ciudad y pueden ser consideradas aportes relevantes para la arquitectura y el urbanismo. Estos fragmentos de ciudad no surgen únicamente para suplir la necesidad de vivienda, sino que son una expresión de la cultura y de las tradiciones. Se trata de una hibridación de lo comunal y lo solidario con los intereses individuales, de la noción de grupo y de individuo.
En relación con el proyecto de Bucaramanga cabe concluir que es necesario tener en cuenta las redes sociales presentes y conformadas en el lugar. El planteamiento debe proteger tales relaciones, ya que estas suplen necesidades de la comunidad a nivel social, cultural y económico. Con el fin de asegurar la apropiación del proyecto por parte de la comunidad es recomendable tomar aspectos de su vivienda actual, tales como la configuración espacial y los elementos de “engalle”, los cuales has sido concebidos por los habitantes.
Revisó: Sarah Medina
Opinó: Inés Yupanqui
Acerca de “Lo Popular, un Estigma”
El texto es una aproximación a la aparición y al desarrollo de la vivienda popular como parte de las ciudades, así como una explicación de su importancia con respecto a la concepción futura de las urbes.
Como se plantea en el texto anterior, el proceso de modernización llevó a una migración de la población rural (campesina e indígena) a las ciudades en busca de oportunidades de trabajo y de mejora económica. Al llegar a la urbe, esta población se encontró con un fenómeno de modernidad excluyente en el que no estaba prevista su participación, entre otras razones, por su condición económica.
Debido a una falta de políticas y de propuestas con respecto al desplazamiento de una gran cantidad de personas, estas comenzaron a apropiarse de algunas zonas de manera informal, conservando allí las costumbres y tradiciones populares.
Entre los años de 1948 y 1957 se concibió una serie de proyectos con los cuales se pretendía recuperar la ciudad tras el 9 de abril y generar al mismo tiempo una imagen de ciudad moderna. Esto atrajo más población en búsqueda de empleo, la cual fue creando vivienda y sectores periféricos o “subnormales”. Estos barrios no pasaron a suplir únicamente la necesidad de vivienda, pues por medio de ellos se mantuvieron redes sociales y toda una cultura popular, incluyendo la tradición oral y creencias.
Con la formulación de la constitución de 1991 se dejó de omitir el tema de la vivienda popular a través del desarrollo de políticas y programas que buscaban incluir a los sectores menos favorecidos dentro del conjunto nacional. A pesar del cambio, el marco resultó insuficiente y la implementación inadecuada llevó a un desequilibrio social considerable. En medio de los cambios de administraciones y de planes de desarrollo se han emprendido iniciativas de legalización y de subsidio.
A pesar de las dificultades, la vivienda popular sigue en desarrollo, lo cual fomenta y se debe a la necesidad de pertenencia a un territorio propio, supliendo el deseo de sedentarismo y permitiendo la consolidación de redes de apoyo y solidaridad. En muchos casos el sector informal ofrece mejores condiciones espaciales, económicas y sociales que el sector formal.
Según el texto “Lo Popular, un Estigma”, se debe aceptar el desarrollo informal y popular como una manera válida de generar ciudad, así no concuerde con los parámetros estéticos establecidos por el sector formal. A partir de este fenómeno es posible obtener ideas y patrones para concebir la ciudad dejando atrás jerarquías y modelos tradicionales.
Las piezas urbanas que han surgido a partir de la apropiación popular tienen un papel decisivo en la imagen de la ciudad y pueden ser consideradas aportes relevantes para la arquitectura y el urbanismo. Estos fragmentos de ciudad no surgen únicamente para suplir la necesidad de vivienda, sino que son una expresión de la cultura y de las tradiciones. Se trata de una hibridación de lo comunal y lo solidario con los intereses individuales, de la noción de grupo y de individuo.
En relación con el proyecto de Bucaramanga cabe concluir que es necesario tener en cuenta las redes sociales presentes y conformadas en el lugar. El planteamiento debe proteger tales relaciones, ya que estas suplen necesidades de la comunidad a nivel social, cultural y económico. Con el fin de asegurar la apropiación del proyecto por parte de la comunidad es recomendable tomar aspectos de su vivienda actual, tales como la configuración espacial y los elementos de “engalle”, los cuales has sido concebidos por los habitantes.
sábado, 7 de agosto de 2010
TRABAJO N° 1.
ESCRITO POR: DIEGO VILLA MONTOYA
REVISADO POR: ANDRÉS MAURICIO CASTRO LOZANO
OPINION: ANA MARIA AMARILLO ARENAS
CULTURAS HÍBRIDAS
Es interesante a partir del texto denominado culturas híbridas de Néstor García Canclini, ver como en la actualidad y referidos especialmente a América Latina, las culturas son una mezcla entre un poco de modernismo, posmodernismo y lo que llaman el pre-modernismo. Es necesario antes de realizar la presente discusión aclarar los términos. La modernidad como concepto filosófico incluye unos ideales, una forma de pensar además de comprender un desarrollo tecnológico, el cual es denominado modernismo. Ese debe tener en cuenta que en América latina no existió modernidad, porque que ésta surge como una modificación autónoma de pensamiento, sin embargo a los países latinoamericanos llegó la modernidad de manera tardía, como ocurrió en España. Sin embargo, a Colombia y a Latinoamérica en general después de la revolución industrial llegó la tecnología que se debió desarrollar en los diferentes campos de la industria, la vivienda y demás espacios de la vida cotidiana. Pero esto no ocurrió del todo así por los altos costos que tiene la maquinaria, y en muchas cosas las personas prefieren realizar el trabajo a mano, es decir de manera artesanal, sumado a que al llegar la industrialización, se desplazaron muchas de las costumbres que se tenían, y las distintas culturas se resisten a evitar ciertos cambios. Por lo que, es posible afirmar, llegar el modernismo a los países de América Latina, su papel no fue claro, pues exigía un cambio drástico en las costumbres y en las culturas. Así que el papel de la modernización fue tomado más bien como un movimiento que trató de sacar o de darle menos valor a lo que ya existía. Entonces surge un dilema muy grande entre cuál de los dos debe primar, no en una relación de tipo colaborativa, en la cual ambas son importantes entre sí, sino cuál debe sobresalir sobre la otra, es decir la cultura previa o la modernización. Algunas personas, de todas maneras, si plantearon que lo moderno y lo tradicional si deben estar juntos, pero es una incertidumbre muy grande. Lo moderno y lo tradicional entonces se encuentran en un problema comparable con lo culto, lo popular y lo masivo. A cada una de estas partes, las estudian disciplinas diferentes, pero cada una por separado, por lo cual nunca se mezclan o llegan a tener estudios intermedios para generar mayores vínculos entre ellas. Lo mismo sucede con la sociología, antropología y la comunicación social, se estudia la sociedad desde escalas y puntos diferentes, que a la hora de la verdad, no dan resultados asociativos entre ellos, pues es muy probable que no coincidan. Así que este es un gran problema de la sociedad actual, lo moderno llega a nuestros países y no se identifica qué se quiere hacer con ello. Por esta razón, lo uno termina desplazando a lo otro a un sector secundario, en vez de verlo (tal cual lo había mencionado antes), como una posibilidad de relación entre lo tan preciado tradicional y lo interesante e intrigante nuevo.
Como ya se mencionó anteriormente, en el breve resumen, la disputa no debería ser enfocada hacia cuál de los dos movimientos se debe mantener, sino cómo lograr que trabajen juntos. En nuestra sociedad específicamente, se considera que tanto lo moderno como lo artesanal, trabajan de la mano. Hay artículos, partes o ideas de las cosas modernas que tienen un gran apoyo de la parte artesanal, pues hay partes que no pueden ser hechas o constituidas sin un aporte de esta índole. Por ejemplo, se supone que el sector automotriz que se desarrolla diariamente en Colombia está muy industrializado, y si es verdad, pero hay una gran fuerza de trabajo obrera, que hace muchas labores artesanales, en: las tapicerías, los cortes en las alfombras, la colocación de circuitos, cableado y demás piezas que no puede poner un robot, y ni hablar de las (algunas no tan bien logradas) muy populares modificaciones a las carrocerías e interiores. Todas estas labores son netamente artesanales y trabajan de alguna forma, de la mano de la industria “moderna”. Por último en cuanto a la arquitectura afirmo, que herramientas de construcción han avanzado de manera increíble pero como lo tradicional impera, por lo que usa la sabiduría tradicional popular para la construcción, que a veces es un poco intuitiva y no siempre se obtienen los mejores resultados, pero bien llevada es rápida y eficaz (estilo industria), porque este tipo de metodología, no cumple con los estándares de seguridad con los que cuentan muchas de las máquinas que poseen otros países industrializados.
ESCRITO POR: DIEGO VILLA MONTOYA
REVISADO POR: ANDRÉS MAURICIO CASTRO LOZANO
OPINION: ANA MARIA AMARILLO ARENAS
CULTURAS HÍBRIDAS
Es interesante a partir del texto denominado culturas híbridas de Néstor García Canclini, ver como en la actualidad y referidos especialmente a América Latina, las culturas son una mezcla entre un poco de modernismo, posmodernismo y lo que llaman el pre-modernismo. Es necesario antes de realizar la presente discusión aclarar los términos. La modernidad como concepto filosófico incluye unos ideales, una forma de pensar además de comprender un desarrollo tecnológico, el cual es denominado modernismo. Ese debe tener en cuenta que en América latina no existió modernidad, porque que ésta surge como una modificación autónoma de pensamiento, sin embargo a los países latinoamericanos llegó la modernidad de manera tardía, como ocurrió en España. Sin embargo, a Colombia y a Latinoamérica en general después de la revolución industrial llegó la tecnología que se debió desarrollar en los diferentes campos de la industria, la vivienda y demás espacios de la vida cotidiana. Pero esto no ocurrió del todo así por los altos costos que tiene la maquinaria, y en muchas cosas las personas prefieren realizar el trabajo a mano, es decir de manera artesanal, sumado a que al llegar la industrialización, se desplazaron muchas de las costumbres que se tenían, y las distintas culturas se resisten a evitar ciertos cambios. Por lo que, es posible afirmar, llegar el modernismo a los países de América Latina, su papel no fue claro, pues exigía un cambio drástico en las costumbres y en las culturas. Así que el papel de la modernización fue tomado más bien como un movimiento que trató de sacar o de darle menos valor a lo que ya existía. Entonces surge un dilema muy grande entre cuál de los dos debe primar, no en una relación de tipo colaborativa, en la cual ambas son importantes entre sí, sino cuál debe sobresalir sobre la otra, es decir la cultura previa o la modernización. Algunas personas, de todas maneras, si plantearon que lo moderno y lo tradicional si deben estar juntos, pero es una incertidumbre muy grande. Lo moderno y lo tradicional entonces se encuentran en un problema comparable con lo culto, lo popular y lo masivo. A cada una de estas partes, las estudian disciplinas diferentes, pero cada una por separado, por lo cual nunca se mezclan o llegan a tener estudios intermedios para generar mayores vínculos entre ellas. Lo mismo sucede con la sociología, antropología y la comunicación social, se estudia la sociedad desde escalas y puntos diferentes, que a la hora de la verdad, no dan resultados asociativos entre ellos, pues es muy probable que no coincidan. Así que este es un gran problema de la sociedad actual, lo moderno llega a nuestros países y no se identifica qué se quiere hacer con ello. Por esta razón, lo uno termina desplazando a lo otro a un sector secundario, en vez de verlo (tal cual lo había mencionado antes), como una posibilidad de relación entre lo tan preciado tradicional y lo interesante e intrigante nuevo.
Como ya se mencionó anteriormente, en el breve resumen, la disputa no debería ser enfocada hacia cuál de los dos movimientos se debe mantener, sino cómo lograr que trabajen juntos. En nuestra sociedad específicamente, se considera que tanto lo moderno como lo artesanal, trabajan de la mano. Hay artículos, partes o ideas de las cosas modernas que tienen un gran apoyo de la parte artesanal, pues hay partes que no pueden ser hechas o constituidas sin un aporte de esta índole. Por ejemplo, se supone que el sector automotriz que se desarrolla diariamente en Colombia está muy industrializado, y si es verdad, pero hay una gran fuerza de trabajo obrera, que hace muchas labores artesanales, en: las tapicerías, los cortes en las alfombras, la colocación de circuitos, cableado y demás piezas que no puede poner un robot, y ni hablar de las (algunas no tan bien logradas) muy populares modificaciones a las carrocerías e interiores. Todas estas labores son netamente artesanales y trabajan de alguna forma, de la mano de la industria “moderna”. Por último en cuanto a la arquitectura afirmo, que herramientas de construcción han avanzado de manera increíble pero como lo tradicional impera, por lo que usa la sabiduría tradicional popular para la construcción, que a veces es un poco intuitiva y no siempre se obtienen los mejores resultados, pero bien llevada es rápida y eficaz (estilo industria), porque este tipo de metodología, no cumple con los estándares de seguridad con los que cuentan muchas de las máquinas que poseen otros países industrializados.
Dialogo entre Platón y Aristoteles
enlace para descargar la lectura: Dialogo entre PLatón y Aristóteles. se descarga a traves de google docs Usuario: walterlopez1957, Contraseña: universidades. si el link no funciona ir directamente a google docs.
Lectura Culturas Híbridas
Redactó Sarah Medina
Revisó Inés Yupanqui
Opinó Flavio Suárez
Esta lectura es la introducción al libro Culturas Híbridas de Néstor García Canclini. Aquí se plantea el debate acerca de la modernidad y el proceso de hibridación que con ella llega. Se parte del concepto de hibridación como la integración de lo tradicional, lo moderno, lo culto, lo popular y lo masivo y de la reubicación y la nueva valorización de cada uno de los aspectos. A partir de esto, se formulan tres hipótesis.
La primera, parte de la importancia de la modernidad como elemento divisor entre distintos grupos culturales y al mismo tiempo como aglomerante de culturas, tradiciones y lo moderno. Para promover el estudio indicado de la hibridación resulta apropiado replantear la forma y las herramientas en que se estudia el fenómeno desde las distintas disciplinas. En este sentido se plantea el trabajo conjunto y a un mismo nivel por parte de todas ellas.
Una segunda hipótesis se refiere a la modernización latinoamericana concebida a partir del trabajo en equipo de las disciplinas.
La tercera hipótesis se refiere a los alcances del estudio multidisciplinario del fenómeno de la hibridación, sugiriendo que éstos pueden ir más allá de la investigación cultural.
El conjunto de hipótesis llevan a una aproximación a la modernidad en el marco de América Latina, así como a una visión más profunda y crítica de la modernización culminando con un planteamiento acerca de la importancia del fenómeno.
Se plantea un estudio desde diferentes escalas, las cuales se definen en su manera de aproximación al lugar de la temática. Cada escala permite encontrar visiones parciales y precisas de un fenómeno. Dentro de todas las escalas se pueden encontrar varias ramas, resaltando la tradicionalista y la modernizadora. Cada rama pretendía observar todo el fenómeno de una forma muy pura y autentica. Pero el constante proceso de hibridación hace imposible el ver cada suceso como un evento aislado y puro. La modernización no lleva a la desaparición de lo culto y lo popular, lleva a darnos cuenta que ninguno puede crear obras autosuficientes que sean una expresión de únicamente su creador. Esto nos lleva a que el valor del arte no dependa de una variable puramente estética dada por su creador, sino por el conjunto de valoraciones que se le dan desde distintos puntos de vista en su ámbito sociocultural.
Es esta constante hibridación entre lo culto y lo popular, lo industrial y lo artesanal lo que lleva a que la sociedad no se quede exclusivamente dentro de la modernidad y la mantiene fuera de una clasificación de postmoderna. Por último cabe mencionar que el autor plantea la postmodernidad como la forma equivocada de problematizar los vínculos entre la modernización y las tradiciones.
Nos parece que el texto acierta al decir que la modernidad latinoamericana no se puede ver con los mismos ojos con los que se ha visto en el resto del mundo. Nuestro bagaje cultural y de tradiciones es tan extenso y está tan esparcido y entremezclado en las sociedades que resulta imposible escapar de éstas. Cualquier observación que se intente hacer sobre modernidad en nuestro territorio requiere no sólo de múltiples disciplinas pero de una mirada familiarizada con las tradiciones y la cultura de la población.
Revisó Inés Yupanqui
Opinó Flavio Suárez
Esta lectura es la introducción al libro Culturas Híbridas de Néstor García Canclini. Aquí se plantea el debate acerca de la modernidad y el proceso de hibridación que con ella llega. Se parte del concepto de hibridación como la integración de lo tradicional, lo moderno, lo culto, lo popular y lo masivo y de la reubicación y la nueva valorización de cada uno de los aspectos. A partir de esto, se formulan tres hipótesis.
La primera, parte de la importancia de la modernidad como elemento divisor entre distintos grupos culturales y al mismo tiempo como aglomerante de culturas, tradiciones y lo moderno. Para promover el estudio indicado de la hibridación resulta apropiado replantear la forma y las herramientas en que se estudia el fenómeno desde las distintas disciplinas. En este sentido se plantea el trabajo conjunto y a un mismo nivel por parte de todas ellas.
Una segunda hipótesis se refiere a la modernización latinoamericana concebida a partir del trabajo en equipo de las disciplinas.
La tercera hipótesis se refiere a los alcances del estudio multidisciplinario del fenómeno de la hibridación, sugiriendo que éstos pueden ir más allá de la investigación cultural.
El conjunto de hipótesis llevan a una aproximación a la modernidad en el marco de América Latina, así como a una visión más profunda y crítica de la modernización culminando con un planteamiento acerca de la importancia del fenómeno.
Se plantea un estudio desde diferentes escalas, las cuales se definen en su manera de aproximación al lugar de la temática. Cada escala permite encontrar visiones parciales y precisas de un fenómeno. Dentro de todas las escalas se pueden encontrar varias ramas, resaltando la tradicionalista y la modernizadora. Cada rama pretendía observar todo el fenómeno de una forma muy pura y autentica. Pero el constante proceso de hibridación hace imposible el ver cada suceso como un evento aislado y puro. La modernización no lleva a la desaparición de lo culto y lo popular, lleva a darnos cuenta que ninguno puede crear obras autosuficientes que sean una expresión de únicamente su creador. Esto nos lleva a que el valor del arte no dependa de una variable puramente estética dada por su creador, sino por el conjunto de valoraciones que se le dan desde distintos puntos de vista en su ámbito sociocultural.
Es esta constante hibridación entre lo culto y lo popular, lo industrial y lo artesanal lo que lleva a que la sociedad no se quede exclusivamente dentro de la modernidad y la mantiene fuera de una clasificación de postmoderna. Por último cabe mencionar que el autor plantea la postmodernidad como la forma equivocada de problematizar los vínculos entre la modernización y las tradiciones.
Nos parece que el texto acierta al decir que la modernidad latinoamericana no se puede ver con los mismos ojos con los que se ha visto en el resto del mundo. Nuestro bagaje cultural y de tradiciones es tan extenso y está tan esparcido y entremezclado en las sociedades que resulta imposible escapar de éstas. Cualquier observación que se intente hacer sobre modernidad en nuestro territorio requiere no sólo de múltiples disciplinas pero de una mirada familiarizada con las tradiciones y la cultura de la población.
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